IMAGEN PRINCIPAL

IMAGEN PRINCIPAL
"Volver sobre sí y sondear las profundidades de donde proviene su vida; en su fuente encontrará la respuesta a la pregunta - si debe crear. Admítala como suene, sin utilizarla. Acaso resulte que usted sea llamado a devenir artista. Entonces tome usted sobre sí esa suerte y llévela, con su pesadumbre y su grandeza, sin preguntar jamás por la recompensa que pudiera llegar de fuera. Pues el creador tiene que ser un mundo para sí y en la naturaleza, a la que se ha incorporado." (Rainer M. Rilke en Cartas a un joven poeta)

Para qué sirve jugar

Jugar debe ser uno de los tips más obvios cuando uno piensa en estimular la creatividad (a ver, cuando uno piensa en ser feliz jaja), y sin embargo cuesta tanto. Cuesta hacerle espacio, darle lugar o darle tiempo.
Además, me parece que hay un factor que pesa muchísimo: la mayoría de los adultos nos vamos acostumbrando a siempre buscarle una utilidad para nuestras acciones. Pareciera que todo tiene que "servir para" y es ahí donde se complica el apenas jugar.

Estoy releyendo La frontera Indómita, de Graciela Montes y encontré este párrafo:
"El comienzo, por lo general, era el caos. Quién no recuerda esos movimientos erráticos, esa manipulación nerviosa del juguete, ese ir y venir sin sentido, esa cierta excitación desordenada propia del comienzo? Echábamos los muñecos sobre el suelo sin saber qué historia los haríamos protagonistas. Nos poníamos un disfraz y después otro. No nos decidíamos por el rol que nos tocaría. En los juegos compartidos nos dábamos órdenes y sugerencias contradictorias, a veces nos peleábamos francamente. Hasta que el jugar por fin encontraba su centro y su sentido. Ése era el mejor momento de todos. habíamos creado un cosmos".


Graciela me da nostalgia, pero también me da tremendo respaldo a una cosa que siempre repito en los talleres de creatividad: que algo no tenga utilidad no quiere decir que no tenga valor. Por eso hay que jugar: para asegurarnos el derecho de realizar una actividad que encuentra sentido en sí misma. Jugar entretiene, distrae el medidor de expectativas y estimula otros botones (la imaginación, la intuición...). Así abre un camino mucho más fluido para la creatividad.

También dice Graciela:
"Todo el que juega, todo el que ha jugado, sabe que, cuando se juega, se está en otra parte. Se cruza una frontera. Se ingresa a otro país, que es el mismo territorio en que se está cuando se hace arte, cuando se canta una canción, se pinta un cuadro, se escribe un cuento, se compone una sonata, se esculpe la piedra, se danza".

Vayamos a otra parte. Aunque sea un poquito. Aunque parezca obvio. Aunque cueste.
© Circo Golondrina • Theme by Maira G.