28.8.17

Recuperar el propio camino

En La construcción del camino lector, la gran docente y escritora Laura Devetach dice lo siguiente:

"No existen lectores sin camino y existen pocas personas que no tengan un camino empezado aunque no lo sepan. Es importante reconocer la importancia de los textos internos: todo lo que uno percibió, escuchó, recibió por distintos medios, cantó, copió en cuadernos, garabateó, etcétera... La mayoría de las veces, por diversas circunstancias de la vida - llámese falta de memoria, prejuicio, falta de espíritu lúdico, o porque simplemente la cultura en la que vivimos no estimula esa manera de 'leerse' -, dejamos este bagaje interno sin considerar".

Para mí, sus palabras son un regalo, porque ofrecen de manos abiertas un rescate de lo que ya somos y ya tenemos. Como un espejo amable, que viene a recordar y a hacer valorar. "¡Mirá qué bien que estás!", te dice.

Me tomo el atrevimiento de agarrarme de su hilo para pensar que podríamos tener la misma consideración con nuestro camino creativo. No conozco a nadie que no tenga un camino creativo empezado, pero sí veo que muchas personas - también por "falta de memoria, prejuicio, falta de espíritu lúdico", o porque la cultura en la que vivimos no estimula ese reconocimiento - no saben que lo tienen. La creatividad parece ser algo ajeno, que le pasa a los demás, o que está restricto a un oficio específico. Me parece que hasta suele verse como algo superficial o superfluo.

Sigo con otro fragmento del texto de Laura: "El camino lector personal no es un camino de acumulaciones ni es un camino recto. Consta de entramados de textos que vamos guardando. Unos van llamando a otros y en ese diálogo de la persona con el texto se teje una trama propia, un piso para el viaje que no es difícil de hacer crecer una vez que se descubre y se valoriza."

Creo que antes de decir lo que no somos, o hablar del bagaje que no tenemos, conviene hacer el inventario de nuestro camino creativo. Enumerar imágenes, sonidos, momentos, sensaciones, cosas que experimentamos a lo largo de la vida y que fueron generando nuestro entramado tan particular. Recuperar lo que en algún momento desdeñamos y usarlo como base para que el vuelo de la creatividad sea cada vez más amplio y auténtico.

Crear, concretar, realizar... teniendo como punto de partida lo que uno ya es, ya almacenó, ya experimentó. ¡Qué placer!

© Circo GolondrinaMaira Gall