7.6.17

Actitud Creativa: VICZE

Victoria Czenter es VICZE, una diseñadora de interiores que tenía un trabajo de oficina hasta el día que tomó coraje y decidió dedicarse plenamente a las actividades que hacía en paralelo: dibujar, pintar y hacer cerámica. Esa decisión ya tiene más de 8 años. Hoy si le preguntas a qué se dedica te va a decir "yo pinto".

Logró desarrollar una identidad artística muy propia, y si pasas por un mural suyo o entrás a una tienda de ropas para la cual ella dibujó, ni hace falta buscar su firma para chequear. Es un diseño de Vicze.

Además de haber trabajado para marcas conocidas como Desiderata, Seco, Kenzo, Arredo, Farmacity y cerámicas San Lorenzo, también mantiene un espíritu de artista callejera. Necesita caminar y caminar para inspirarse.

Vicze es un montón de flores superpuestas, algunas más misteriosas y otras tan transparentes. De esa selva encantadora les traigo su #ActitudCreativa:

Dejaste un sueldo asegurado y te lanzaste a emprender. Cómo fue ese momento y cómo lograste animarte?
Yo creo que lo fui procesando y planeando sin darme cuenta durante mucho tiempo. Siempre pintaba y hacía cerámica, esas dos patas estaban. Pienso que también me ayudó internet, justo empezaba facebook, podía publicar mis cosas y estar en contacto con otros que me devolvían "ah eso está buenísimo". Ahí empecé a pensar que podía ser una ocupación y generar un ingreso para vivir. También pasé por ese momento en que uno tiene que decir "bueno, ya fue, me lanzo y que sea lo que sea". Eso fue en marzo del 2009 y creo que hubo una conjunción porque en esa misma época también empezaban Vero Mariani de Alma Singer, Maria de Casa Chaucha. Fue una época que nos lanzó como emprendedoras y nos animó a dejar lo seguro por lo incierto. Es el deseo, ¿no? Ir por lo que uno quiere, por lo que te da el empuje y te motiva. Se juntan factores y de repente te animas.

¿Ahí empezaste a vender productos con tus telas?
Sí, porque creo que comprar un bolso es más fácil que comprar un cuadro, o así lo pensaba en ese momento. Pensé que era algo más cerca, más accesible, que se podía hacer más en serie. Después se dio todo junto, me compraban un bolso y por eso me encargaban un cuadro o un mural. Además, estaba todo el día estampando y sentía que algo hacía, que no estaba esperando a que me vinieran a comprar algo.

¿Cuál es la diferencia entre pintar un cuadro y pintar un mural?
Primero la diferencia de las dimensiones, aunque puedas pintar un cuadro grande un mural es distinto. Después, para un mural vas a un lugar. Capaz estás a la intemperie, llueve, hace mucho frío, hace mucho calor. Un mural muy grande que pinté hace unos dos años, fui durante un mes y medio. Era como ir a un lugar que ya era mi sede de trabajo, mi oficina. Lo terminé y quedó ahí, pintar un mural es ir y dejar algo en otro lugar. Me encanta ese desprendimiento, tiene su propia vida. En cambio un cuadro lo haces sola, en tu taller, con tus tiempos. Otro punto es que la pared tiene sus cosas, sus capas, su historia. Tiene obstáculos, caños, texturas, mocheta... Además la pared está ahí fija, el cuadro lo pones lo sacas, lo iluminas, no lo iluminas. A veces el cuadro es un poco estructurado, es un bastidor, una tela, es más predecible. Cuanto a la técnica para mí no hay tanta diferencia porque yo soy una loca de los pinceles, no pinto con aerosol ni con otras herramientas cuando voy a la pared. Casi te diría que uso la misma pintura, en general es al agua.

Tus flores son una marca registrada, incluso te las copian. ¿Qué relación tenés con ellas y qué te genera saber que son imitadas?
Las flores aparecieron un día. En blanco y negro, en tinta china. Me acuerdo que estaba en la oficina, las hice entre un llamado telefónico y otro, y primero no me animaba a ponerles color. Después estallaron. Salen así, es un jardín que siempre brota algo distinto. Y sí, veo copias indirectas y hay gente que las copia directamente. Antes me enojaba mucho, sé por amigos que hay gente que acepta encargos de copias de mis trabajos. Pero no puedo perderme en qué piensa el otro, en qué gana haciendo eso, ya fue. Y pienso también que algún día se irán las flores y vendrán cosas nuevas.

Sé que admiras el trabajo de gente como Stig Lindberg, Beatriz Milhazes, Picasso y Matisse. Además del trabajo de otros artistas, ¿qué te inspira en general?
La naturaleza, ver un jardín es fundamental para mí. Tengo esta fascinación con las formas de la naturaleza que creo que nunca terminas de explorar, siempre descubrís una hojita nueva, tiene muchas posibilidades. Siempre hay una planta, un tono de verde que nunca viste en tu vida. Me gustan las plantas mezcladas y busco una síntesis de la forma. También salir a caminar y ver la arquitectura, ver una enredadera que se mezcla con la pared de una casa. Salgo mucho a caminar, observo los colores, los árboles, el cambio de las estaciones.
¿Cómo lidiar con la tarea de crear y emprender al mismo tiempo?
A través del deseo. Yo pinto y decidí que quiero hacer todo el tiempo eso. Y vivo en este mundo en que hay que ganar plata para pagar el alquiler y todo lo demás. Entonces, en algún momento negocié conmigo misma "bueno, voy a entregarme a esto porque quiero hacerlo todo el tiempo, no quiero hacer otra cosa". No tenía un escenario muy favorable, ahora creo que también por las redes se ve más y se hace más posible, pero antes vivir del arte era más difícil. Si no estabas en una galería era medio difícil ser independiente artísticamente. Siento que ahora el arte está por todos lados y me parece increíble.

¿Y hay días en qué sentis que no podes crear?
Sí, hay días malos, pero los murales me dieron un entrenamiento de trabajo, que es "vamos, hay que pintar ahora, 1, 2, 3 y ya". El día que no estás tan inspirada haces relleno de color, yo que sé... pero como en general tenés una fecha límite, tenés un horario para ir y no hay tiempo para desperdiciar. Capaz te cuesta la primera media hora, pero una vez que estás adentro ya no hay más lugar para meterse en los bloqueos. También aprendí a dejar que los demonios me pasen como por detrás de la capa del cerebro, que sigan su curso y no se agarren de mis pensamientos. Los dejo que hablen solos.

¿Qué aprendizaje compartirías con alguien que está tomando coraje para lanzarse?
Pienso que no hay que tener todo tan listo, tan perfectito. Esto de "lo que pasa es que todavía no tengo lo que...". No. Mandate y después en el camino vas acomodando. Porque a veces uno sí tiene todo y resulta que no era por ahí. Tiene que estar todo más flexible y menos controlado. Lo que uno quiere se puede hacer, y hay que saber lidiar con la realidad. Salir de la cabeza, de estar proyectando y rumiando las cosas. Hay que ir y hacer. La corrección está sobre lo que hiciste, no sobre lo que pensaste que podrías hacer. Hacer y equivocarse. Mira, para el primer mural que pinté en una casa, que me pagaron por pintarlo y yo no podía creer lo loca que estaba estaba esa gente por querer que les pintara mis flores en su living, me fui con una lata de látex blanco en la mochila, en colectivo, hasta no sé donde, muerta de miedo. Y dije, "bueno si nos les gusta lo tapo con esto", pero fui y lo hice.

¿Por qué esta vida y no otra?
¿Viste que dicen que la necesidad es la madre de todos los inventos? Bueno, yo tenía necesidad económica y espiritual de hacerlo. En un punto se reduce a "porque no puedo hacer otra cosa". Me acuerdo que una vez hice de extra en la película de una vecina que me pidió. Había un señor que se dedicaba a ser extra y charlando con él me preguntó que hacía. Me animé a decirle "yo pinto", y el señor me respondió "que bueno, porque nunca a vas a estar sola". Eso me quedó grabado, y a veces estoy pintando, estoy en ese mundo y sé que tengo esto para siempre. Chiquito, grande, en un cuadro, en una cerámica, no importa. Esto es algo que tengo adentro mío y no se va a ninguna parte.

Cómo definirías, entonces, tu propia Actitud Creativa?
Es una necesidad para mí. Para bien o para mal, todos los días necesito hacer algo. Me gusta aprender a hacer cosas, es algo medio expansivo. Eso. Es una necesidad. ¿Se puede decir así?

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