7.11.16

El bajón es un pozo de pesimismo

Dream of Magic, por Clare Elsaesser

A veces pasa que me voy quedando parada en un mismo lugar. Sin darme cuenta o porque sencillamente no puedo avanzar. Entonces, mi propio peso se hunde, como si se dejara llevar por la gravedad. Voy ahuecando el suelo y termino formando un túnel vertical. Es un pozo de pesimismo, un bajón literal.
Una vez que estoy ahí el ambiente me parece acogedor. Me dan ganas de quedarme y me acomodo. Hasta que en determinado momento la humedad que parecía calentita me empieza a congelar los huesos. Siento un aroma raro, el aire comienza a espesarse.
Pasan por mi cabeza las cosas que no hago, que no concreto. Lo que intenté y nunca se dio. Esos pensamientos son tan molestos que empiezo a buscar una manera de salir. No es fácil levantarse y me resbalo porque el piso es pegajoso.
Por suerte, en determinado momento, recuerdo que ese pozo lo construí yo sola. Nadie me metió en él. Tanteo un poco más y luego me doy cuenta de que los ladrillos alrededor están hechos de optimismo. Optimismo puro. Mezcla de entusiasmo, de sueños y otro montón de cursiladas que uso para unirlos. De ellos me agarro. Clavo mis dedos y subo.
Una vez arriba el pozo desaparece. Estoy parada nuevamente en aquel lugar inicial. Pero ahora, por las dudas, me pongo a caminar. Cuando me muevo no hay fuerza que me tire hacia abajo.

...

Sí, a veces me pasa.
Lo comparto por si también te pasa a vos.
© Circo GolondrinaMaira Gall