24.9.16

Mediando lectura en la ciudad

Saco un libro ilustrado de la cartera y lo pongo sobre mi falda o lo sostengo con las manos si estoy parada. Siempre a la altura necesaria para que las personas que tengo al lado puedan leer conmigo. Voy pasando lentamente las hojas e, incluso, deslizo la yema de mis dedos por detalles de las ilustraciones que elijo destacar. Algunos satisfacen su curiosidad inicial y cambian de interés. Otros observan pero también desvían la mirada por vergüenza.

Hoy fui parada en el viaje en subte. Una chica al lado mío leyó todo el libro conmigo. Le noté una risa y cuando llegamos al final y lo cerré ella agarró un cuaderno y tomó nota de algo que no llegué a ver. 

Me divierte ser como una sirena en la ciudad. En lugar de seducir víctimas hacia el fondo del mar con el canto atraigo lectores hacia el mundo de los libros en los transportes públicos.

© Circo GolondrinaMaira Gall