31.12.15

DE NAVIDAD HASTA AÑO NUEVO LO QUE TE DESEO VII

7) Este deseo no es frase ni ilustración de alguien en especial. Es solo algo en que vengo pensando y aún ni sé bien como expresar. Lo escribo, justamente, en el intento de que pueda verbalizarlo, palabrizarlo mejor a lo largo del próximo año. Y por eso lo elegí para cerrar esta tanda de deseos entre Navidad y Año Nuevo.
Deseo que nos desapeguemos del orgullo, ese con el que creemos defender nuestro "puesto" en la vida. Porque creo que aferrarnos a él solo nos detiene la consciencia de saber quien realmente somos, en que lugar realmente estamos. Porque tengo la sensación de que si nos distanciamos de él vamos a estar mejor ubicados.

Me dijeron, casi en forma de chiste, que era orgullosa. En un principio lo tome como venía, para reírme. Pero ya sabemos como son esos chistes... por general tienen mucho de verdad. Me pregunté si realmente lo era. Me confesé que sí. Quise saber por qué y ahí vino el autocachetazo. De pronto estaba la respuesta: el orgullo como una de las caretas más mentirosas de la inseguridad y del miedo. Una de sus (mis!) excusas favoritas.

Busco la definición oficial para tratar de acercarme a lo que quiero decir. Para tratar de entender lo que aún estoy masticando en mi cabeza.
Encuentro:

orgullo.
(Del cat. orgull).
1. m. Arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, que a veces es disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas.

Ahora lo que me parece es que el "exceso de estimación propia" no quiere decir, necesariamente que nos queremos mucho, que nos apreciamos increíblemente. Sí, que nos preservamos demasiado, que nos ahorramos intentar, probar, vivir.
Me acuerdo de todas las veces que me enojé, que caminé para atrás, que dejé de hacer solo porque pensé que si seguía por donde estaba yendo elegiría lo que "alguien como yo" no puede elegir, porque "yo no soy el tipo de persona que".
No voy a ponerme a pensar en lo que dejé de hacer, en lo que podría haber pasado. No pasó. Ya fue. Arrepentirse es una doble pérdida de tiempo. Pero ahora, ahora mismo, BASTA. Posta, BASTA.  La verdad que no quiero más privarme de experiencias. Una cosa es cuidarse, otra cosa es no atreverse. Y si nos tiramos un poquito más?
Me sorprende MUCHÍSIMO considerar que ignorarlo puede llevarnos directo hacia el lugar en donde queremos estar pero nunca podíamos ver del todo cómo. Que, en mi caso, me empiece a sonar muy fuerte un "dale, piba, hacete cargo de una vez: NI MÁS NI MEJOR QUE NADIE, SOS ESTO, PODES HACER ESTO.

No sé si me hago entender. Lo que pasa es que de repente me invade la curiosidad de saber qué gusto tiene vivir sin pensar con el ego, sin andar por ahí con el falso escudo del orgullo. Y se me ocurrió compartirlo. Espero poder seguir hablando del tema, poder expresarme mejor.

Empecemos muy bien el año. Chau 2015, hola hola 2016!!! Chin chin y salud!!!

la que les escribe bajo la mirada del primito Tincho Moro
© Circo GolondrinaMaira Gall