23.2.15

Actitud Creativa: CARO de Bruselas

Carolina Luzardo es la creadora de Bruselas, joyería contemporánea. En su taller vive historias, inventa mundos y es feliz, muy feliz. Sus piezas son el reflejo absoluto del amor por lo que hace y de la certeza - envidiable - de que hace lo que nació para hacer.
Puedo afirmar que se siente la magia en el aire. El lugar tiene un aroma especial como a madera pero con algún otro perfume que no llegué a descifrar. De fondo se escucha una suave música clásica, interpretada por su tía y su abuela. Entre las máquinas y herramientas de trabajo podemos ver recuerdos de infancia. Hay libros, lápices de colores. Elementos que siguen muy vigentes y también son usados para darle vida a la creatividad de Caro.
Ella está tan enamorada de la joyería que no tiene miedo de probar. Mientras presenta el actual trabajo, hecho de casitas, árboles y autitos ya piensa una nueva colección aún más navegante. Quiere seguir jugando, claramente.
Para hablar con Caro, obtener unas de sus piezas o, sencillamente, admirar su trabajo conviene ir directamente a la página de Bruselas. Para saber como nace su pasión por la joyería y de dónde viene el nombre de su marca, este es el camino.



Cómo empieza tu relación con la joyería?
Empecé sola. Desde chiquita siempre armaba cosas, aritos. Preparaba collares y se los regalaba a mis amigas. Les pedía a mis papas que me compraran cosas como mostacillas, alambrecitos y ellos siempre me fomentaron mucho. De hecho, en mi familia casi todos son artistas. Mi abuela es pianista, mi tía es saxofonista. Mi mamá es pintora. Crecí en un ámbito así, muy artístico.




Y querías aprender más?
Quería hacer algo más serio de eso y un día mi papa, caminando por el centro, vio el cartel de una escuela de joyería. Me preguntó si me copaba y le dije que sí, de una. Tenía 17 años y salía de la secundaria corriendo, me tomaba el tren al centro e iba. Me sentía re grande haciendo eso. Después me entere de la Escuela Municipal de la Joya que es un lugar para estudiar seriamente. Se cursa todos los días y se ve joyería clásica. Lo hice y fue buenísimo para aprender la base. Pero no explota mucho la parte creativa y eso me faltaba. Quería poder transmitir algo con las joyas. Entonces, empecé a estudiar también en taller Eloi, en donde hacen joyería contemporánea. En este estilo de joyas, lo importante no es tanto el valor del material si no lo que queres contar a través de la joya. Es más como una expresión artística.



Y vos qué queres contar?
A mi me gusta hacer como pequeños mundos. Como un mundo imaginario. Seré un poco aniñada, tal vez... También pueden ser mis ganas de contar algo, de que sean joyas con relatos. Y lo bajo de esta forma, armando una historia. Me gusta la parte del juego, que cada uno pueda armar su historia con estas joyas.



Cuando empezaste  a ver la joyería como un negocio?
Hace poquito más de un año, en el taller Eloi tuvimos un ejercicio creativo en donde cada una tenía que imaginar que tenía un cliente. Por ejemplo, a mi cliente le gustaba viajar por el mundo y nunca había conocido Rumania. Y yo le hice un anillo según ese encargo. En base a eso empecé a pensar una colección más comercial. En como bajar esto que eran muchas capas que contaba una historia a algo que uno pudiera ponérselo fácilmente. Entonces lo traduje a estos anillos individuales.


El anillo de tu cliente imaginaria... háblame sobre él.
Con este anillo quise que tuviera un paisaje todo el tiempo con ella. Ella quería ir a un lugar, investigué un poquito, vi que tenía pinos, castillos, lo dibuje y me salió. Me gustaba la idea de que lo pudiera llevar todo el tiempo. Que, en realidad, es lo que me gusta de la joya: poder llevar tu historia, tu mundito con vos. La joya es algo que te acompaña todo el tiempo. Me parece muy lindo eso. Es algo muy personal.


Por qué Bruselas?
Bruselas es una pinza. Yo la uso para soldar. Es una pinza que se usa mucho en joyería. Y además me gustaba el juego de la palabra con la ciudad.



La figura de la casa está muy presente en tu trabajo. Es por algo en especial?
La verdad que no lo termino de descubrir. Supongo que sí. Una amiga me dijo "vos tenes algo con los refugios". Porque ahora mi próxima colección está inspirada en barquitos y un barquito es un refugio también. Son como una casa pero para el agua. Son un lugar para sentirse cómodo.




En qué lugares buscas tu inspiración?
Leo, busco ilustraciones que me gusten. También busco en la literatura. Leo un pedacito de algo y me imagino cosas. Trato de dibujar mucho. No piezas de joyería. Son dibujos libres y, después pienso con eso qué puedo hacer. También me sirve ver películas o salir, caminar, ver los árboles. Hacer maquetitas, cortando maderas. Probando tamaños. Para tocar y sentir las dimensiones, hago cosas con cartulinas, plastilina. Busco la inspiración haciendo. Haciendo cosas con las manos.



Y que sentís mientras haces tu trabajo?
Pasión. Es lo que más me gusta hacer en el mundo. Siento que soy yo cuando estoy haciendo algo de joyería. Como que desbordo de felicidad. Es muy mágico.

No te noto para nada con miedo de probar...
Yo soy miedosa eh pero para la joya no. Por ejemplo... yo estudio diseño industrial en la UBA, me falta una sola materia y este año, si todo va bien, me recibo. Yo me dije que tenía que hacer la tesis sobre algo de joyería, si o si porque empece la facultad por la joyería y en ningún momento pude unirlo. Mis profesores no querían y me decían que la joyería era más de arte, no de diseño. Entonces, traté de venderles mi idea por el lado de la impresión 3D y lo aceptaron. No tenía ni idea de cómo hacerlo, pero me dediqué y salió.


Cómo definis tu Actitud Creativa?
Mmm... no tengo idea... No sé si tiene que ver con una actitud creativa pero lo que se me ocurre es calidez. Porque es lo primero que me viene a la mente. Crear con calidez para sentirse contenido, feliz. Me gusta generar ese sentimiento en los demás y también me lo genera a mi. Me siento en mi mundo acá. Este también es mi refugio. Estoy contenida por estas piezas.





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