9.11.14

PRAIA DA SEREIA

En una playa de aguas tranquilas, qué puede haber de tan peligroso?



Una mujer, obviamente.


En Alagoas, Brasil, una sirena se luce divina y provocativa muy cerca de la orilla. Parece haberse elevado desde el fondo del mar apenas para exhibirse y tratar de secuestrar admiradores. Los brazos parecen cruzados pero no es esa la verdadera postura. En realidad, está destacando sus pechos con el brazo derecho y marcando aún más su silueta con el izquierdo. Exhala sabiduría femenina.


Tiene razón el cartel. Tienen razón los que se dispusieron a alertar los distraídos. Porque es imposible pasar y no quedarse paralizado en la arena, tratando de encontrar el mejor lugar para admirarla. Porque suena muy probable que su encanto sea inevitable, que uno sienta los propios pies moviéndose solos hacia ella.
Allí parada da la impresión de ser parte de la playa y se transforma en uno de los trucos de la analogía más perfecta que hay para la mujer: el mar.


© Circo GolondrinaMaira Gall