24.11.14

LA MÍSTICA OFICINA DE BRENNAND

Francisco Brennand nació en Recife, capital de la provincia brasilera Pernambuco. En 1971 heredó una fábrica de ladrillos fundada por su padre e instalada en un inmenso terreno en las afueras de la ciudad. Luego, empezó un trabajo obsesivo de restauración del lugar transformándolo en un templo artístico. Hoy, conocido como Oficina Brennand, el espacio se impone como referente de la cerámica y, sobre todo, de la libertad de creación.





La propiedad tiene 15 mil metros cuadrados. Hay una especie de santuario en el centro rodeado de jardines, un anfiteatro, un salón de esculturas y una galería con dibujos y pinturas. Además de la fábrica de cerámica que funciona diariamente.
En todo se lee "FB", la firma de Brennand, con mucho destaque. Lo que puede ser interpretado como egocentrismo también es el merecido registro de un trabajo incansable. Entre arcos, fuentes y figuras muy originales, Brennand nos transfiere la sensación de que jamas se pudo dar el lujo de andar pensando "esto estará bien, es bello? esto le va a gustar a alguien? esto tiene sentido?". No. Simplemente el genio creativo parece no darle descanso ni para andar haciendo conjeturas. Su misión es crear, crear y crear.




Este tipo de cerámica no suele llamar mi atención porque tiene colores sobrios y mi gusto particular siempre tiende al colorinche. Pero quedé impactada por el conjunto de la obra de Francisco, por su certeza del hacer.
La verdad es que me pasa con el arte algo muy parecido con lo que me pasa con el mar. Todas las veces que estoy frente al mar siento una mezcla de fascinación y miedo. Como si me fuera a atrapar, como si yo fuera a perder la consciencia por su belleza y misterio. Entonces, por general, lo que hago con ambos es zambullirme con ganas y escaparme con la misma intensidad. No logro entregarme del todo pero tampoco puedo alejarme. Así que salí aplaudiendo de pie el arte tan valiente y libre encontrado en cada rincón de la Oficina Brennand.




* Encontré este trailer de un documental lanzado el año pasado. Dejo el link para que sientan, aunque sea, un cosquilleo de la mística del lugar:

© Circo GolondrinaMaira Gall