26.8.14

FELIZ CUMPLE, JULIO!

Después de casi toda una vida viviendo en Río - y algunas visitas muy familiares a Buenos Aires en ese tiempo - me vine a Argentina con el intento de rescatar algo que sentía que había perdido por no estar acá. Ni bien llegué tuve todo tipo de certeza. Cada cosa que veía, que aprendía, me confirmaba que acá había mucho de lo que yo aún necesitaba ser.
Eso fue hace más de 8 años (caramba!). Yo tenía 24, casi 25 años, tiempo libre y mucha sed. Fui de oyente a la UBA hasta poder inscribirme en el CBC. Trabajé en una juguetería. Conocí personas increíbles. Con la guia T de mejor amiga recorrí sola montones de barrios y me enamoré definitivamente de Buenos Aires. Me anoté en un curso de escritura en el centro y ahí, finalmente, lo conocí.
Exacto, recién a los 25 año conocí a Cortazar. No sé si fue un amor a primera vista. Fue más una sorpresa a primera vista. Porque nunca había leído algo como lo que escribía él. Era una literatura que yo no sabía que estaba permitida.
Y cuanto más lo leía, más identificaba aquel momento de mi vida con su filosofía. La frase taaaaaaaannnn conocida "andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos" resultó tener una exactitud...fantástica.
Después me fui enterando de su notoriedad y, sobre todo, del fanatismo que lo rodea. Ni hablar de las anécdotas que viví y escuché relacionadas a él.
Ahora que tengo 33 años y mis días son distintos a aquellos que trascurrieron cuando llegué acá entiendo que la empatía no fue casualidad. Creo que Cortazar nos llega a todos pero más aún a los que se están convirtiendo en adultos, a los que buscan algo sin saber muy bien qué.
Por eso sigue tan fresco, tan vivo. Aunque hoy cumpla 100 años.
Salud, Julio! Que cumplas muchos más.





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