24.8.10

Por qué?

Un post gigante como no suelo hacer. Un texto copiado de otro blog, como tampoco suelo hacer.
Por qué? Dale, leelo:

"De todas las preguntas que recibo, la de " Por qué nos volvemos a Argentina? " es, sin duda alguna, la más popular.
Es también a la que más le escapo, no porque no quiera hablar del tema, sino por que nunca sé bien como explicarlo sin: ofender a nadie, meterme en política o ideas de economía, pincharle el globo a alguien que quiera emigrar o parecer totalmente loca.
Pero hoy es el momento de contar por qué mi familia y yo volvemos a Argentina.
ADVERTENCIA: Las opiniones expresadas hoy son totalmente mías (y de los 3 locos que viven conmigo), son aplicables solamente a nuestra situación y NO están escritas en piedra.... :)
Yo emigré a California hace 21 años atrás, donde estaba la mayoría de la flia. Ocho meses después conocí a Edu (americano, criado en Mar del Plata). Dos meses y medio después nos casamos. Unos meses más tarde vino Mathias (no hagan cuentas...mal pensados!!!). Dos años después llegó Camila a completar la familia.
Mientras tanto, compramos un departamento, lo vendimos, nos mudamos a una casa. Trabajamos mucho, pero tuvimos resultados... algo que no se le puede negar a USA: trabajo+mentalidad latina de ahorro+no delirios= suceso. Una fórmula infalible hasta hace unos años atrás (desde hace unos años...no tan fácil!).
Cuando los chicos tenían 6 y 8 años, empezamos a viajar a diferentes continentes y a tratar desesperadamente de mostrarles que en otras partes del mundo la vida no es tan "perfecta", ni la gente tiene tanta plata (o tarjetas de crédito) a disposición, que los autos no son tan nuevos, que la gente ahorra para comprarse una casa, una computadora o un par de pantalones pero que también es posible ser feliz.
Un viaje a Buenos Aires hace 5 años atrás, nos devolvió lo que tanto extrañamos: la ciudad, la locura, los cafecitos, las discusiones acaloradas, el sentido de familia, el ruido, los besos, las opiniones no pedidas y siempre expresadas, el arte, la cultura, la pasión!
Pero no todos estábamos listos a volver.
El tiempo pasó y en Noviembre del año pasado, volvimos de visita... ésta vez con dos adolescentes: Mathi 18, Cami 16. Fueron ellos los que dijeron "Podemos estudiar y vivir en Buenos Aires?".
Fue en ése momento en que nos dimos cuenta que nuestros hijos se identifican con los chicos que trabajan para pagarse los estudios, con los chicos que cenan con la familia, con los chicos que besan a los papás y a las mamás cuando salen o entran, con los chicos que siguen viviendo con los padres a los 18 años sin sentirse avergonzados.
Y fue en ése momento que mi marido y yo entendimos que todos los sacrificios que hicimos para pagar por los viajes habían valido la pena. Fue también en ése momento que supe
que, por supuesto, que no quiero que mis hijos pasen necesidades pero que definitivamente quiero que aprendan que la vida no siempre es fácil, que aprendan a solucionar problemas, que aprendan a ser felices con menos, que tengan la oportunidad de pasarse 2 horas en un café hablando pavadas o "arreglando el país".

Que puedan visitar un museo o una galería de arte por que sí. Que besen a la gente y a los dos minutos puteen al colectivero por que no paró. Que sepan lo que es ahorrar para pagar el alquiler. Que tengan cuidado y se aviven por que si no los van a tragar con el cambio. Que vean cuántos amigos pueden entrar en una cocina, por más chiquita que sea. Que estén forzados a hablar en Español.

Porque preguntas como....

Hay autos en Argentina?
Existen los billetes y las monedas en Argentina?
Por qué vivís en la casa de tus padres todavía?
Hay Universidades en Argentina?
Para qué viajar, si acá tenemos de todo???
Por qué tengo que saludar a tus padres cuando voy a tu casa?
me sacan francamente de quicio.

Si mis hijos van a vivir toda la vida en Buenos Aires, es algo que no podemos pronosticar. Si nosotros vamos a vivir el resto de nuestra vida allí, tampoco. Pero por ahora, tenemos la posibilidad de compartir con nuestros hijos otra etapa de la vida.
Tenemos la posibilidad de verlos convertirse en adultos, profesionales, de vivir el día a día con ellos (algo que es casi imposible hacer acá). Tenemos la posibilidad de darles alas. Adónde volarán y adónde harán su propio nido, nadie lo sabe, ni siquiera ellos!
El mundo para ellos es decididamente diferente a lo que fué el nuestro. La tecnología ha achicado y conectado al mundo. Hoy en día se puede vivir en una isla en el medio del océano y trabajar para una compañía en China. Se puede estar en Rosario y estar conectado con Estados Unidos. Las oportunidades son muchas más... nosotros ni teléfono teníamos cuando crecimos.
Por eso, y para terminar una entrada que podría durar 3 días más: si tenés la posibilidad, viajá.
Si no tenés la posibilidad pensá que en USA también hay gente que no llega a fin de mes, que también te roban la billetera, que acá no hay vacaciones pagas. Que la jubilación no te alcanza para nada. Que ir a la Universidad sale una fortuna en U$S. Que los políticos son chantas y ladrones (la única diferencia es que los trajes que usan son más caros). Que las calles de las grandes ciudades también tienen caca de perro en el piso y que si no corres cuando cruzas la calle, también te pasan por arriba.
Las otras razones de por qué nos volvemos Argentina, las podemos charlar otro día café, té o mate de por medio, se los prometo. Espero no haber ofendido a nadie, como dije al principio ésta es mi opinión, mi experiencia, mi locura...
No quiero convencer a nadie de nada."


Como es el texto de otra persona, no es que me identifique exactamente con todo(nunca fui a USA, por ejemplo). Pero me encantó la sinceridad con la que escribe Marcela. Me identifique con el sentimiento de querer algo y no saber como explicar al que pregunta. De tener que aguantar ciertas preguntas. De no querer ofender con las respuestas. De querer explicar más razones con un mate de por medio.
© Circo GolondrinaMaira Gall