14.7.10

"No creo en casi nada que no salga del corazón"


dibujitos publicados en el blog del IDOLO Liniers

A veces la propia realidad de uno está tan impregnada en estos cajones de adentro que es muy común olvidar que lo que es obvio para nosotros puede no serlo para los demás. Desde lo más sencillo a lo tremendamente grave.
Yo no tengo, por ejemplo, la más mínima idea de lo que sea sentir hambre y no tener nada para comer, de lo que es no saber leer y escribir, de que se siente en un lugar donde no llueve en años y no hay agua ni para transpirar.
Y eso me pasa mucho cuando entran debates raciales, por ejemplo. Para mí, si la persona es negra, blanca, verde o azul me da TAN absolutamente lo mismo que hasta me olvido que hay millones de sociedades donde eso todavía es un tema para discutir.
Otro punto es el de las religiones. Yo creo en el sentido común, en la buena onda, en la libertad que empieza adentro mio y termina donde arranca la del otro. Me suena MUY loco cuando veo que hay guerras diarias debatiendo un "mi dios es mejor que el tuyo".
Así que no puedo dejar de sorprenderme con la prensa que tiene el tema del casamiento homosexual. Que haya gente que se de el trabajo de ir a Av. Libertador (donde vive el viento!) a las 7h de la mañana a sostener carteles que dicen "todos merecemos un papa y una mamá" o algo como "con los niños no". Gente...hace frio!!! Ojala nunca te toquen papis heterosexuales que te mandan a la calle a esa hora y con esta ola polar. En serio!!!
Y veo como realmente hay individuos que se descontrolan con el tema, queriendo negar/prohibir lo que ya es un hecho consumadísimo. Sí, hay personas del mismo sexo que se enamoran, que se tienen ganas, que quieren formar una familia y vivir juntos. Y que tiene eso de malo??? No logro entender.
Por otro lado pienso "pucha, que suerte que no quieren aprobar una ley que nos haga elevar nuestro espíritu humano". Porque ahí, realmente, se nos complicaria bastante eh. Creo que no quedaría centímetro libre en Libertador para la gente que levanta carteles en contra...
© Circo GolondrinaMaira Gall