9.3.09

Diario acuático

Me considero una persona muy sociable y simpática pero toda esa parte de mi personalidad se diluye (literalmente) cuando tengo que compartir un andarivel de pileta. No soy egoísta, juro. Pero ODIO nadar con gente al lado mio. Es una cuestión de comodidad, de espacio y, más que todo, de privacidad. Imaginense nadar el estilo pecho, por ejemplo, con otro atrás viendome hasta el numero de documento. No da.
Y el tema es que desde muy chica hago natación. Por ser un de los pocos deportes que no incluye pelota he frecuentado montones de piletas a lo largo de estos años y eso me permitió hacer una especie de colección de personajes.
Que no te toque compartir la pile con uno de estos:

. Michael Phelps: No importa que sea la pileta del club del barrio. El/ella quiere ganarse la medalla olímpica y va usar ese espacio publico para entrenar. Patalea con fuerza, usa los brazos como ganchos de remolque y tira agua para todos lados, corriendo contra el tiempo sin mirar al costado. Nadar con este personaje es casi la simulación de un tsunami.

. Quiero mi sirenita: Este si es personaje claramente masculino. Vio la sirenita de Disney cuando era chico y quedó enamorado. Desde ese día decidió que al amor de su vida lo encontraría en el agua. Intenta nadar sincronizadamente al lado tuyo. Espera que llegues al borde y sonrie para buscar charla. Ignora que tenes gorra, antiparras, olor a cloro y te dice "hace mucho que nadas?", que es la versión acuática de "es la primera vez que venís aquí?".

. Pareja hot: Llegan juntitos al agua y como no se pueden despegar tienen que estar en el mismo andarivel. Con vos, obvio. Se toquetean todo el tiempo, tiran risitas complices, se acomodan las cejas uno al otro. Y todos sabemos que son muy ricos los mimos bajo el agua pero es como que te hacen participar, involuntariamente, de una especie de trio. Ocupan demasiado espacio, definitivamente.

. Extra de Jurassic Park: Este es mi lado más malo, reconozco. Nada contra los viejitos que quieren mantener su estado físico en el agua. Me parece perfecto y ojala pueda estar así cuando me toque a mi. Pero no entiendo porque venir a acomodarse donde están nadando todos. Es como querer andar en bici en la autopista!!! Se ponen en el medio, nadan hasta la mitad. Por momentos parece que se van ahogar; te preocupan! Ah, y que no te toque una abuelita simpática que diga "ai, vos que sos joven, no me buscas la medallita que se me cayó en el fondo?". Y la joven acá sintió arder los pulmones para hacer la buena acción del día y recuperar el tesoro a unos 73659 metros bajo la superficie.

No se me ocurre ningún otro, pero que los hay, los hay. Aprovecho que hoy puedo y me voy ya a la pileta. A esta hora no hay nadie.

© Circo GolondrinaMaira Gall