18.2.09

me conviene

Mi primito Grego está aprendiendo a hablar y, de a poco, suma palabras a su diccionario. Pero ya entiende absolutamente todo y conoce el real significado de la conveniencia en esta vida.
Así que, si le ofrecemos chocolates, jugar o pasear, el responde "sí, este sí". Ahora, cuando la voz adulta demanda comer todo el almuerzo o ayudar a ordenar los juguetes tirados, el disimulo viene con un "no, nene, no". No hace lo que no quiere y, encima, le da el credito de la decisión a un tercero.
Me parece una táctica brillante y, por lo tanto, decidí que voy a copiarla. De ahora en adelante, cuando alguien me pida/mande hacer algo que no quiero o mismo estando frente a una situación a la cual simplemente me niego, la respuesta va ser clara y objetiva: "No, nena no".
© Circo GolondrinaMaira Gall