5.2.09

El circulo de los amantes

Realmente uno no tiene la menor idea de la importancia que puede llegar a tener el hecho de hacer algo sencillo como ver una película. Pero suele suceder y solo podía pensar en eso este martes, cuando salí del Konex, después de una agradabilisima sesión de "Cine con estrellas".
Pretendía ser apenas una buena salida, estar con buena gente. Disfrutar una noche de verano tirada en el piso de un centro cultural, mirando una pantalla gigante al aire libre. En fin, conocer el lugar y pasarla bien un rato.
La película bajo estrellas del martes era "Los amantes del circulo polar" y yo la quería ver hace rato ya, solamente por el nombre - confieso - que mucho me llamaba la atención. Me imaginaba que seria linda. No imaginaba que seria inolvidable, de esas que cuentan lo que nadie nunca contó.
Lloré para dentro y aún ahora tengo la sensación de tener mojado el revés de los ojos.
No se que es lo más inquietante: la historia en si o la forma como es contada. Lo que ocurre o lo que no ocurre. Las mágicas casualidades entre increíbles desencuentros.
Se dice que el director, el español Julio Medem, puso tanto de si mismo en el relato que, de tan "contaminado", terminó en un estado de angustia existencial. Ya lo creo.
No es una película cursi. No es una película romántica. Es una historia de amor.
No voy a decir de qué se trata. Y, realmente, reprocho el que vaya averiguarla por partes. Esta vez, instigo a atreverse a mirarla y a sentir. ALGO. Y que luego comparta la pregunta más esencial de todas: cual es la casualidad que estamos todos esperando?
© Circo GolondrinaMaira Gall